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Problemática

Modificación ambiental por actividad humana (estado de conservación, impacto ambiental)

Compactación de arena a causa del tránsito vehicular, apertura de caminos entre el pastizal, destrucción directa de la flora, alteración en la conducta de las aves marinas. Destrucción de hábitat de la fauna

       

 La cercanía a un destino turístico como Villa Gesell caracterizado por su producto masivo de “sol y playa”, la falta de reglamentación, demarcación, guardaparques, las atractivas playas “vírgenes” y canaletas y pozos para la pesca, el auge de los vehículos 4 x 4, y la presencia emblemática del Faro Querandí ubicado dentro de la Reserva, producen una combinación que en nada ayudan a los desafíos que impone la conservación de la biodiversidad y los paisajes naturales.

Intensidad del deterioro
 El número de visitantes a la Reserva se ha ido incrementando a la par del desarrollo de los vehículos 4 x 4. La mayoría de los prestadores de servicios turísticos han seguido los patrones de una oferta turística escénica y de playa fundamentalmente, por lo que sus recorridos distan mucho de ser un modelo de recorrido ecoturístico. Vehículos sin medidas mínimas para la seguridad en la excursión; sin información veraz de lo que el turista encontrará; travesías sin ningún tipo de regulación; personal a cargo de las travesías sin capacitación sobre los recursos de la Reserva, son los principales retos a vencer.
Por otra parte, las instalaciones del Faro Querandí se encuentran deterioradas por falta de mantenimiento y en peligro por el avance del médano, hay falta de letreros y cartelería en general, la información turística es mínima, no hay la estructura de servicios indispensable para desarrollar una actividad ecoturística.
La falta de agencias de turismo receptivo en la ciudad dejan sin posibilidad de ofrecer el producto Ecoturismo, a pesar de contarse con personal capacitado técnicamente

 

Consecuencias ecológicas
Consideraciones sobre el estado de conservacion La costa de la provincia de Buenos Aires en un largo tramo que se inicia al sur de la Bahía de Samborombón – San Clemente  del Tuyú-  y aproximadamente finaliza –para luego continuar más al sur- en Miramar, sufrió importantes alteraciones por el gran conglomerado urbano que se desarrolló a los largo de unos 300 kilómetros. Prácticamente en esta parte nada quedó sin alterar y son verdaderamente relictuales los espacios con terrenos vírgenes como se aprecian, en parte, en la Reserva Faro Querandí. Los médanos costeros como ecosistema está, entonces, escasísimamente protegido. 
El área protegida que desarrollamos posee muchos espacios con vegetación exótica y también animales de esa condición como la liebre europea (Lepus eropaeus), el chancho cimarrón (Sus scrofa), que para bien, según las últimas noticias recibidas, ya quedan muy pocos, y algunos animales domésticos asilvestrados como perros y pájaros traídos de Europa, aparte del ya famoso gorrión. Todas estas cosas que pueden parecer sutilezas para muchos, suman la larga lista de intervenciones en el sofisticado mecanismo de las leyes ecológicas. 
Por todo esto es plausible la iniciativa de la comunidad de Villa Gesell, encabezada por sus autoridades comunales, de pretender poner a salvaguarda un pequeño sector de dunas prístinas. Es de esperar, que se llevan controles estrictos para que la afluencia de gran cantidad de turismo no     altere esta reliquia natural y muchas generaciones que nos sucedan puedan apreciar cómo era originalmente ese espacio de nuestro territorio.


Objetivos Generales (Propuestos)
Generar actividades ecoturísticas que, con un bajo impacto, fomenten el deseo de conservación.
Evitar que el uso turístico provoque la alteración de la flora y la fauna de la Reserva, así como la degradación del entorno escénico, por medio del control y erradicación de las actividades turísticas irresponsables o nocivas, así como reglamentando las permitidas.
Efectuar campañas de sensibilización, educación ambiental y motivación que incremente la participación de los visitantes en la conservación de la Reserva.
Realizar actividades ecoturísticas para la obtención de los fondos necesarios en el eventual autofinanciamiento en la Reserva.
Generar acciones que permitan el uso y disfrute de la Reserva a aquellas personas cuyas distintas capacidades signifiquen algún obstáculo en el área.
Las actividades a realizar se han distribuido en cinco subcomponentes: Uso Turístico; Señalización, Educación ambiental, Interpretación ambiental y Coordinación y Concertación.

 

 

- Se incendiaron entre 600 y 800 hectáreas de la mejor zona de pastizales. (21-07-2012)

- Conflicto en La Reserva Natural por la Carrera de Rally Cross Country (20-11-2009)

 

 

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