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Megatherium

Molar fraccionado

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Recreación de M. americanum por Robert Bruce Horsfall.

Procedencia: Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Perú.

Antiguedad:Plioceno temprano-Holoceno temprano (Montehermosense- Lujanense). Los últimos registros de Megatherium datan de unos 8.500 años antes del presente, coexistiendo probablemente con los primeros pobladores humanos.

Especies del pleistoceno de la Argentina:

M. americanum (Bonaerense-Lujanense).
M. lundii (Bonaerense).
M. tarijense (Ensenadense-Bonaerense).
M. parodii (Bonaerense-Lujanense).
M. gallardoi (Ensenadense).
M. silenum (Ensenadense).

Fue uno de los perezosos más asombrosos del Pleistoceno sudamericano, constituyó, junto con los elefantes, uno de los mamíferos terrestres más grandes del Pleistoceno de América del Sur (con más de cinco metros de largo y una masa corporal entre 5 y 6 toneladas). Poseía un cuerpo robusto, cabeza pequeña y miembros fuertes provistos de garras. El cráneo de Megatherium es muy característico: el hocico es corto y estrecho, el arco cigomático se une al cráneo posteriormente y tiene una muy marcada apófisis yugal descendente a la altura de las mejillas; la mandíbula es muy alta en la parte posterior y muy baja anteriormente. Este perezoso poseía cinco dientes superiores y cuatro inferiores, en forma de columna prismática cuadrangular, con crestas transversales
cortantes. Los miembros anteriores eran más largos que los posteriores. Las manos tenían el dedo I vestigial, mientras que el dedo II poseía una fuerte garra, la que probablemente le había servido para defenderse. Los pies tenían los dedos I y II atrofiados, mientras que el dedo III poseía una fuerte garra. Megatherium habría sido herbívoro, como los restantes grandes perezosos terrestres del Pleistoceno, aunque algunos científicos argumentan a favor de una
probable dieta carnívora o carroñera. En la localidad de Pehuen-Có (provincia de Buenos Aires), se han hallado varias rastrilladas de huellas de aves, guanacos, ciervos, pumas, mastodontes, gliptodontes, macrauquenias y de Megatherium. Sobre la base de estas huellas,
se supone que Megatherium habría tenido un andar bípedo (en dos patas), aunque también a veces, se habría desplazado en cuatro patas. Al igual que los otros grandes perezosos, apoyaba las manos de costado, dejando de este modo una huella muy particular. El primer espécimen de Megatherium fue hallado en 1787 por el fraile Manuel Torres en las barrancas del río Luján (provincia Buenos Aires). El material fue enviado a España, acompañado por una carta del virrey, el Marqués de Loreto, y estudiado por el naturalista francés G. Cuvier. Cuentan las crónicas que el rey Carlos III de España estaba tan asombrado por el esqueleto del Megatherium que encomendó le trajeran un ejemplar vivo o desecado y relleno de paja. El esqueleto del Megatherium de Manuel Torres se encuentra actualmente en exhibición en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, España.

del libro: BESTIARIO FÓSIL - MAMÍFEROS DEL PLEISTOCENO EN LA ARGENTINA- Analía Forasiepi, Agustín Martinelli, Jorge Blanco

Molar fraccionado

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